Me gusta cuando callas, y bajas la cabeza y hechas a andar. Esa risa y esas maneras. El momento exacto en que tus ojos me miran, y luego yo miro al cielo y me pierdo, y me olvido de la hora, y del día, de cómo ha sido o de mantenerme en pie. Que las palabras que salen de tu boca suenan a poesía si las escuchan mis oídos. Porque cuando me hablas y replicas mis acciones, el mundo se para y todo el amor existente en él, está en mí, queriéndote a ti. Que vuelves mi otoño, primavera y mi invierno en verano. Y si esto no es amor, que baje Dios y que lo vea.
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